Patty Coffey

Testimonio de Patty Coffey, una alumna becada que pasó a ser guía

“Hace unos días rendí mi último final de la carrera de medicina en la Universidad de Buenos Aires. Seis años y medio pasaron desde que ingresé a la facultad. Es inevitable volver sobre ellos y recordar todo lo que pasó en ese tiempo: cursadas que gustaron más o menos, exámenes que me pusieron los pelos de punta, mucha gente nueva y algunos buenos amigos, entre otras tantas cosas. Si bien el título va a llevar mi nombre, hubo muchas personas que me acompañaron y apoyaron durante estos años. Indudablemente mi familia estuvo presente en todo momento y fue quien me soportó todos los días en cada uno de mis altibajos. Pero también hubo otras personas, y entre ellas está la Asociación de Señoras de San José.

Patty CoffeyConocí a las Señoras de San José cuando estaba en 5to año del colegio. La Asociación había mandado una carta para los alumnos descendientes de familias irlandesas en la cual ofrecían becas universitarias. Decidí postularme principalmente porque sabía que era una carrera exigente y larga, y trabajar mientras la cursaba iba a ser agotador. La Asociación consideró ayudarme y desde entonces becó todos estos años, desde el CBC hasta ahora. Si bien creo que de no haber tenido la beca hubiera estudiado, no creo que la hubiese podido disfrutar como lo hice, ni hubiese tenido la energía para brindar mi mejor esfuerzo.

Durante estos años de becada fui conociendo de a poco la historia de la Asociación y el gran trabajo que hacen. A medida que pasaron los meses y fui involucrándome lentamente hasta que me invitaron a participar como guía de becadas del Colegio Fahy. Dichas becas tienen como objetivo brindar la posibilidad de que los ex alumnos del colegio continúen estudiado una vez finalizado el secundario, enfatizando la importancia que tiene actualmente tener un estudio terciario o universitario para conseguir un buen trabajo. Comencé ayudando dos ex alumnas del colegio que estudiaban medicina a quienes les estaba constando aprobar primer año, aconsejándolas desde mi experiencia en la carrera. Al ver que era beneficioso para las alumnas tener un seguimiento más personalizado, en poco tiempo la Asociación implementó un sistema de tutoras-guías. Trabajo actualmente como tutora de cuatro chicas, y las dos chicas que empecé ayudando cambiaron de carrera y ya son recibidas como técnicas en hemoterapia. Nuestro objetivo como guías es hacer un acompañamiento integral de las becadas que se nos asignan, lo cual implica seguimiento académico, apoyo emocional y aliento para que no abandonen los estudios.

Sin darme cuenta pasé de ser becada a ser tutora; de ser alumna a ser profesional. Estoy muy agradecida con la Asociación por todos estos años de compañía y apoyo incondicional, particularmente con Marcela Murphy y Brenda Butler quienes me brindaron su confianza y cariño. Me enseñaron la importancia de que existan proyectos de esta índole y la satisfacción que se obtiene al participar de los mismos.”