Becadas

Testimonios de Becadas

Entrevista con dos exalumnas del Colegio Fahy de Moreno que fueron becadas por la Asociación para estudiar en universidades de Capital. Extracto de nota del diario The Southern Cross de julio de 2012.

Catalina Charquero Suhr, estudiante de Obstetricia, UBA. Paula Santillán, estudiante de Hemoterapia, UBA. Dos claros ejemplos del esfuerzo y del amor por el otro.

¿Con la Asociación cuándo empezaron a tener más contacto para venir a estudiar a Capital?

Catalina: en el último año de la secundaria nos anuncian que había una posibilidad que la Asociación otorgue una beca para el que la requiera, teníamos que escribir una carta diciendo qué íbamos a estudiar y de todas las cartas que recibían iban a hacer una selección. De mi curso eligieron a tres, a otra chica que estudia medicina y un chico que ahora ya es diseñador gráfico. Así empezó el contacto que hoy es una realidad. El director del colegio nos vino a hablar.

Paula: en mi caso la mecánica fue igual, la mayoría de los que quedaron postulados fueron elegidos, mucho de ellos no pudieron continuar porque les fue mal con la elección de sus carreras.

¿Qué reciben de la Asociación?

Paula: la ayuda económica constante, aún con mis fluctuaciones, porque he dejado de cursar y siempre estuvieron ahí. No es sólo el apoyo económico sino la contención cuando tenés que enfrentarte al día a día en una facultad. Tener un acompañamiento es muy necesario cuando salís del secundario y te econtrás solo contra el mundo. Primero fue Marcela Murphy, y ahora Patricia Coffey, mis guías. Uno se siente en compañía de alguien que está en la misma situación.

Catalina: recibo más que nada mucho apoyo. Además de lo económico, siento que es fundamental tener alguien del otro lado que se preocupe por uno. Apoyo emocional total. Apoyo en el sentido amplio de la palabra. Marcela (Murphy) es divina. Desde que empecé el CBC siempre estuvo. Hubo un tiempo que estaba muy mal con el CBC y fue fundamental tener el apoyo de la Asociación. Es un todo. Conozco también a Patricia Coffey que es nuestra guía ahora. A ella la he cruzado varias veces en la Facultad de Medicina, me prestó apuntes de anatomía que me sirvieron mucho, muy buena onda y muy atenta.

¿Sienten que se les abrieron nuevas oportunidades tanto laborales como académicas?

Paula: Sí, el hecho de vivir tan lejos y que los viáticos del viaje estén cada vez más caros cuando venís todos los días, si no tendría la ayuda se me haría imposible. Ahora estoy en una pasantía de lunes a sábado en el Hospital Italiano de 8 a 13, pero me quedo más tiempo. Las guardias de los martes son de las siete de la tarde a las siete de la mañana. Es cansador pero genial. La guardia de hemoterapia se encarga de recibir los pedidos de dadores de sangre. Hay situaciones límite como la otra vez que llegó un corazón para alguien que estaba internado, casi me pongo a llorar.

Catalina: yo no curso todos los días pero sí trabajo. Me levanto cinco y media de la mañana, me tomo el tren a las seis, entro a las 8 al Hospital Argerich y estoy hasta las ocho de la noche. Es una media guardia de doce horas. El año que viene empiezo con las guardias de 24 horas. Llego a mi casa a las once de la noche. Los martes estoy en una salita de primeros auxilios en San Telmo, que depende del Argerich. No es tan complejo como un hospital y es gratuito. También voy al hospital de Moreno donde más partos presencié. Ahí me estoy formando. También doy clases de apoyo escolar en casa, más que nada de inglés. La Asociación me dio la posibilidad de seguir la carrera que siempre soñé. Después está la vocación que uno lleva consigo. Pero su ayuda es fundamental para poder seguir la carrera, con apuntes, viáticos, o lo que necesite para trabajar, por ejemplo, un ambo.

La Asociación también les pide que haya un ida y vuelta en las acciones solidarias…

Catalina: Sí, yo tengo que ir a ayudar al Colegio, sobre todo ayudar en los actos. Y en la fiesta principal que es la fiesta de campo, el año pasado fui a ayudar, vinieron chicos irlandeses, yo fui una especie de mesera, eran un montón de chicos rubios y ojos claros y que hablaban en inglés. Todos los actos que se hacen para recaudar fondos tenemos que estar. Es dar y recibir.

Paula: yo trato de colaborar con las actividades del colegio o de ayudar a los chicos que empiezan a estudiar acá o tienen algún problema con la carrera.